Santi Molezún 2022

Santi MolezÚn

El Castillo de las Mentes Prodigiosas

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Ya no hay vuelta atrás querido diario, te acabas de hacer público, un periodista se ha enterado de tu existencia y te ha sacado en una noticia.

Que te lean y te conozcan es un poco el sentido de haberte publicado, espero que los lectores nuevos que aparecerán ahora sean benévolos contigo y conmigo, el que escribe.

O no, en realidad no me importa… ya que un diario es algo muy personal en el que uno escribe sus pensamientos y sentimientos, no es debatible, puede gustar o interesar o puede no suscitar ni pizca de interés, pero no deja de ser algo completamente personal, algo mío, que habla de mi vida y vivencias. Mal que le pese a quien le incomode o indigne leerte o descubrirte. La gente tiene una imagen de mí tan estereotipada, tan encorsetada, ¡que se asemeja a la realidad tan poco!, que conocerme de cerca a través de ti puede ser hasta medicinal para esa crítica infundada.

Cuando me llamó «Tinet Rubira» y acepté concursar en el: «Castillo de las mentes» … «peligrosas» sabía que iba a estar a la mira de más de 70 cámaras día y noche, que mi vida iba a ser observada por toda España y criticada en muchos patios de luces de este país.
En un principio, pese a que todos presumíamos de estupendos videntes, nadie sabía como iba a salir el programa: si iba o no a tener audiencia, si fracasaría o sería un programa comentado en otros de la misma cadena, estas cosas jamás se saben hasta que se hacen. Tenía todos los requisitos para poder triunfar en antena, aunque todos sabemos que al final no fue así, no voy a negarlo. Pero el Castillo con los años se ha convertido en un programa de culto. Los que no lo han conocido buscan información sobre él, vídeos en redes sociales, y a día de hoy se sigue hablando o comentando sobre él. Ocurre cómo con algunos de los cantantes y grupos de los 80, que actualmente se les veneran cual momias de oro de la música: reyes del pop o tecno… cuando en los 80, los que los realmente los vivimos no les hacíamos ni caso por pijos u horteras y no nos gustaban nada… pero ahora, «representan» esa década y se les considera cómo precursores de algo que no les pertenece. La manipulación de la historia es una constante humana. Espero que me recuerden a mí, dentro de 50 años: cómo alto, guapo y con un pelo precioso, me reiré desde la tumba.

Pese a que muchas personas de mi familia me aconsejaron no ir, sin embargo yo acepte el reto, porque me pareció una experiencia nueva en mi vida, de la que podía sacar más beneficios que obstáculos.

No sabía quien iba a entrar en el programa de tv, hasta que ya estaba dentro de aquel autobús, que uno a uno nos fue a buscar a cada hotel diferente donde nos hallábamos hospedados. Cada dos concursantes estábamos en un hotel distinto y teníamos constancia de esto, sin saber quien era el otro concursante, sabíamos que uno estaría hospedado en el mismo edificio, una situación de intriga muy divertida. A cada persona que veía en la cafetería del gran hotel, la observaba pensando si podría quizás ser esta mi enigmática compañera, era el único dato que conocía, solo sabía que era mujer, hacía tiempo que no me reía tanto yo solo.
Una vez en el autobús se presentaron todos mis compañeros. Cuando yo entré ya estaban allí: «El Conde Luconi», «La Santera Miguelina», «El Profesor Mercury», y «Astyaro». Más tarde entró «la Bruja Lola», «Leevon Kennedy» y «Paco Porras», y finalmente mi genial y divertido amigo: «Divino Otelma».
Cada uno, en ese orden, fuimos cogiendo un asiento de aquel enorme autobús, con nuestras maletas en mano y bolsas de viaje.
Las presentaciones fueron muy dinámicas, hablábamos, nos conocíamos, reíamos y yo iba observando poco a poco a cada uno de los participantes, me preguntaba con quien de ellos me llevaría mejor o con quien acabaría peleándome. Mis adivinaciones, no se equivocaron en absoluto. No en vano estoy considerado el mejor vidente del mundo.
Raramente seguía los reality hasta la fecha, no soy muy dado a ver estos concursos, precisa demasiado tiempo del que carezco. El único que seguí de principio a fin fue el primer «Gran Hermano», con Annia, Ismael, Israel etc. También dirigido por el fantástico genio de la televisión, que era director de mi reality: «Tinet Rubira» y que tiempo después se convirtió en director de la productora: «Gest Music».A Tinet lo conocía de «Plastic», un maravilloso programa que me encantaba de mi juventud y que él presentó.
Sabía como funcionaban, también vi algunos programas de «La Isla de los Famosos», pero sin continuidad. Conocía las normas del Castillo, porque me las había enviado la productora unos días antes de entrar, para que me las estudiase y no las infringiera. ¡Había muchas normas!, como por ejemplo, no podíamos tener un teléfono móvil allí dentro ni encendido ni apagado… lógico. Yo traía mis dos móviles y los deposité en un sobre acolchado con el cargador en la recepción de la puerta de la productora en Barcelona, que me devolvieron al salir del polémico concurso. Antes de que me los quitasen y ya dentro de «Gest Music Endemol», hice la que iba a ser mi última llamada sin escuchas, difícil decisión… ¿a quien llamarías?.
Elegí a Dani, mi novio, que años después se convertiría en mi marido. Le presente a Leevon por el móvil, a Paco, a Lola, y me despedí con un libre y enorme beso antes de de entrar por aquella puerta de madera tan grande, que iba a dar a la sala de armas de aquel precioso y mágico castillo medieval.
Quizás lo que destacaría de todo lo que viví allí por excelencia, es lo muchísimo que aprendí a valorar la apreciada libertad y el valor del silencio, a partir de esta experiencia valoro muchísimo los momentos de intimidad.

Escribir este diario, no me quita estos instantes aunque sea hacer pública momentáneamente mi vida privada, ya que lo hago voluntariamente y cuando puedo. Creo que si la transmito es posible que le cambie a más de uno la idea preconcebida que existe hoy por hoy de la vida de un participante en un reality, después de concursar en televisión y de la biografía, existencia, espíritu o personalidad de un brujo televisivo.

Más de uno me ha criticado públicamente en vídeos de youtube, en foros, en twitter, para mí ha sido una constante lectura de malos comentarios insinuando cosas que no son ciertas, o explicando la realidad desde una perspectiva mal informada, normalmente no los contesto, porque entiendo que es parte de este juego de ser mediatizado, y parte de la ignorancia de este planeta del ego que son las redes sociales, pero me gustaría que después de leerte a ti, querido diario, más de uno/a cambiase su idea al conocer de forma directa y cercana lo que allí realmente aconteció.

A fin de cuentas, «nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira»…

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